Esperando al Viento

Democracia de top manta

No recuerdo algo tan lamentable desde aquel arrebato que sufrió el PP (y que tantos beneficios les dió) de actuar de asustaviejas advirtiendo a la tercera edad desde cualquier tribuna que se les pusiese a tiro que los socialistas vendrían para quitarles sus pensiones. Era difícil igualar la desfachatez de quienes hasta ahora parecían los verdaderos expertos en dichas lides (gustaba creer eso, ¿verdad?). Pero en esto llegó el partido de los socialistas y los obreros para ponerle la cara roja a cualquiera que se considere de izquierdas y que no haya perdido por completo la coherencia y la capacidad de análisis y crítica:

Llega la era de la política-talón. Ya no basta con un buen programa electoral. Si se quiere ganar las elecciones hay que hacer regalitos. Como los periódicos con sus promociones de vajillas, mantelerías o ensaladeras, el gobierno tiene que recurrir a ofrecer extras para conseguir renovar su mandato. A derecha e izquierda, Bush y Zapatero, han decidido que lo mejor para reactivar la economía es devolver una pasta a los ciudadanos, 800 dólares y 400 euros respectivamente. Una iniciativa infinitamente más interesada que interesante porque se hace en vísperas de unas elecciones, en noviembre allí y en marzo aquí, y tiene un efecto bumerang. Pura y mostrenca demagogia que parte del axioma de que los electores son unos vendidos. Aunque aún hay clases. Zapatero “paga” la mitad que Bush, porque democráticamente valemos menos. No es culpa suya. En España existe una antigua tradición de compra de votos que ha devaluado mucho el producto. Desde Romero Robledo, como poco, sabemos que un hombre es un voto pero también una boina. Depende del precio y el coste de oportunidad.


Por favor, seguid leyendo el artículo completo de Rafael Cid que a mí me da la risa sólo de copypastear. Tan sólo remataré con su último párrafo:

¡Basta ya! ¿O no? Si la clase política sostiene más de lo mismo, la ciudadanía opina por boca de ganso, los medios disertan sobre los casi 40 años del Príncipe y los intelectuales andan pringados eligiendo al Rey como la personalidad más importante de toda la historia de España, ¡quién coño dará la voz de alarma cuando la casa estalle en llamas!

El artículo, como habrá visto quien lo haya leído, se dispersa y va mucho más allá del tema de los 400 euros (¿darán el pagaré al entregar la papeleta?), pero yo soy incapaz de quitármelo de la cabeza y pensar en otras historias. Más allá de aspectos más “técnicos” sobre la relación que debería existir entre la presunta ideología del partido en el gobierno y de dónde sale el dinero y los fines que se le debería dar, hay algo crucial que a nadie se le puede escapar: ya tenemos precio, y son 400 euros. Alguno habrá que pegue saltos de alegría porque lo tasado supere sus expectativas.

Menos mal que la izquierda sigue teniendo alternativas…

supergaspi.jpg

… o no. Así pasa, que luego uno se encuentra con iniciativas del estilo del Proyecto 80% y no sabe si quedarse con una media sonrisa de idiota buscando la cámara oculta o si echarse a llorar: ¿moralmente obligados a votar para llegar al listón con semejante panorama? Esta elección es peor que aquella de “susto o muerte” del chiste. Vamos, que a uno se le cae el alma a los pies y todo se le pone del revés, aunque, a decir verdad, desde esta nueva posición aparecen perspectivas distintas e interesantes:

proyecto08.jpg
¿Qué pasaría si la participación no llegase al 8%?

Éste es un tema recurrente, para que negarlo, pero se me antoja necesario seguir arrojando luz sobre él para espantar tanto tabú. No puedo evitar recordar lo que hablábamos ayer: la actual política, en su acepción “oficial”, es el verdadero reino de lo antipolítico. Lo curioso es que, según esto, un 80% de participación no es algo de lo que vanagloriarse, sino que un acto con una carga política mucho más clara, intensa y sincera sería el de conseguir que la participación no superar la barrera del 8%.

¿En cuál de estas dos situaciones aparecería un mensaje mucho más claro y contundente? ¿Cuántos análisis interesados, manipulados y demagógicos caben en cada una de las dos situaciones? ¿Cabrían mayores dudas acerca de la conciencia política de la sociedad del 8% que aquella que en masa alcanza el 80%? ¿De verdad se podría poner en duda la salud democrática de una población que actúa así? ¿En base a qué? Saramago ya hipotetizó acerca de las posibles reacciones desde el poder ante esta supuesta respuesta de absoluto desprecio a la casta política: primero, incredulidad, después, culpabilización… y más tarde, cuando se percibe la dureza del muro que cierra el callejón, miedo, mucho miedo ante la completa certidumbre y percepción del mensaje lanzado. Sin lugar a dudas, eso es pura política y una sociedad capaz de lanzar con esa fuerza y nitidez un mensaje no puede considerarse enferma políticamente hablando. Más bien al contrario.

Tampoco puedo evitar acordarme de algo que comentó Daniel en el blog Itaca 2000 y que a mí, como al propio Jordi, me llamó poderosamente la atención en el momento de leerlo por su brillantez y certeza golpeando justo donde duele:

Muy cierto que la llamada izquierda tiene multitud de problemas pero esa obligación moral, legal según en que lugares, de votar, no puedo evitar que me resulta simplista, impositiva y autocomplaciente.

Este comentario hace (y en su momento hizo) que volviesen a mi memoria unas palabras que una vez susurraron a mi oído:

 

A cualquiera que desee convertirse en lider suyo debería decirle: “Yo no quiero seguirle”

Demócrata convencido

30 enero, 2008 - Posted by | Uncategorized | , ,

13 comentarios »

  1. Has vuelto enorme, mordaz e imprescindible. Discrepo de algunas de tus argumentos pero es estupendo volver a leerte.

    Pienso que nadie cambia de voto por una promesa electoral aunque algunas de estas pueden ayudar: el anuncio del PP de Catalunya de separar a los niños según sus padres opten por la enseñanza en catalán o castellano puede ser un ejemplo.

    Suscribo la iniciativa 80%, si hay otra iniciativa que propone el 8% seguro que estoy más cerca de éstos que de quienes dicen pasar de todo.

    Un saludo

    Comentario por Júcaro | 30 enero, 2008 | Responder

  2. Muchas gracias Júcaro por las palabras respecto a la vuelta. Bueno, y por lo de discrepar, que le da vidilla al asunto😉

    Yo tampoco pienso que sea una gran masa de votantes la que orienta su voto por una medida concreta como ésta: estaría cayendo en el mismo error y despreciando a la gente igual que hacen quienes proponen estas medidas. De lo que no me cabe duda es de que hay algunos que sí lo harán, que este tipo de actitudes incentiva que si hoy son algunos mañana sean unos cuantos más (y muchos más los que directamente pasarán de todo) y que el hecho de no cambiar el voto por estas “súper ofertas de fin de rebajas” muchas veces no significa más que el estar “atado” a un partido sin pararse a analizar los hechos. Porque lo preocupante no sería sólo que creciesen enormemente los votos como respuesta de la ciudadanía a esta medida, sino el simple hecho de que no haya una respuesta a la inversa de gente de izquierdas, de socialistas, etc. preocupados por la actitud de “su” partido. Si ya es grave lo del PP con medidas como ésa, engordando los más bajos instintos y más excluyentes, retrógrados y “cazurros” sentimientos, en este caso no se está haciendo mucho mejor.

    Y respecto al 80 o el 8%, no creo que, como ya digo en la entrada, en un caso se pueda hablar de que la sociedad pasa de todo.Y en caso de plantearse esos términos no creo que pudieran aplicársele a los segundos antes que a los primeros. Imagina la situación: llega el 9M y, tras el recuento de votos, aparece una participación del 7,89% ¿de verdad habríamos pasado de todo? ¿No habría un mensaje claro? Se habría pasado de ellos, no de todo. Hay que recordar que la abstención como tal no se contempla en las opciones a elegir, sin embargo, en este caso nadie podría ignorarla y al menos se obligaría a empezar a interpretarla más allá de considerar al no votante como pasota o poco responsable (“la participación es baja porque llovía…”, “la participación es baja porque era puente…”, “la participación es baja porque la gente no se ha involucrado al hacer los políticos una campaña de bajo perfil”, etc.).

    Pero bueno, todo esto es darle vueltas a una hipótesis que hoy por hoy no se va a materializar, y que dicha situación sería tal y como aquí se describe sólo si de verdad naciese de una gran conciencia política de la gente y no de un llevar al extremo el pasotismo (vamos, que valdría de algo si se buscase y no si se produjese de casualidad).

    Un saludo y muchas gracias.

    Comentario por Jimmy Jazz | 30 enero, 2008 | Responder

  3. Por cierto, que acabo de leer completa tu última entrada (sólo había leído el principio) y veo cómo al final tiene mucho que ver con el tema de la que yo escribí aquí. No era una respuesta, aunque podría parecerlo (y viceversa). Sólo eso, que me ha llamado la atención la coincidencia en tratar casi simultáneamente el mismo tema desde puntos de vista que a priori parecen contrapuestos.

    Comentario por Jimmy Jazz | 30 enero, 2008 | Responder

  4. Es una buena coincidencia. Me resulta agradable encontrar post que tratan el mismo tema que acabo de abordar sin previa concertación y con matices muy diferentes.

    Admito, acepto y comprendo el que decide no ir a votar por el motivo que sea. Milito (perdón por la palabreja)en un partido, no comparto sus ideales al 100%, me molestan más sus errores que los que cometen otras formaciones políticas. Entré para actuar, actúo y me tomo unos cabreos mayúsculos. Nunca podré decir que Rajoy y ZP son lo mismo, que defienden lo mismo y que lo mismo es que gobierne uno que otro. Sinceramente, no es lo mismo.

    Un saludo.

    Comentario por Júcaro | 30 enero, 2008 | Responder

  5. Buenas,
    yo tampoco creo que sean lo mismo o que un gobierno del PP o del PSOE vayan a ser iguales. Y esto, que puede parecer contradictorio, no lo es. La cuestión es, ¿desde dónde miramos? Es el típico problema de física en el que un hombre camina sobre un tren y tu viajas en un coche y te preguntan a qué velocidad le ves avanzar. Es cuestión de dónde pongamos el punto de referencia. Si nos limitamos a escudriñar la “oferta” política, claro que aparecen diferencias. Pero, si nos alejamos, si hacemos que en la foto aparezca una visión más global en la que se refleje todo lo que se puede entender por política, la posibilidad de la acción sin recurrir al partidismo, la capacidad de cada persona (individualmente y en conjunción con el resto…) me parece que la cosa cambia.

    Creo que no hay una incompatibilidad total entre ambas visiones sino que cada uno, según dónde se sitúe antes de pararse a reflexionar, llega a unas conclusiones u otras. Tú mismo, cuando hablas de la clase política en general, te estás alejando, estás analizando el conjunto, posiblemente no te guste lo que ves ahí y tal vez veas aparecer otras opciones. Vale que luego pones el acento en que, ojo, si te acercas más hay diferencias, pero eso no invalida a lo anterior.

    Luego está el tema de qué análisis prefiere cada uno. Yo, cuando escribo lo que he escrito, reconozco que me sitúo en una posición maximalista, utópica si se quiere, y posiblemente nada pragmática. Aún así, soy capaz de hacer lo contrario y para funcionar es algo que todos aplicamos decenas de veces. Pero también reconozco que, si se trata de darle vueltas al tema por el simple hecho de dárselas, en la suma aporta muy poco esta visión más de microscopio y suelo quedarme con lo que se refleja en lo que escribí. Sin que por eso se me escapen esas diferencias que comentas, sino que simplemente las veo mayores en otro sitio.

    Bueno, me he liado malamente, espero que se entienda algo…

    Saludos.

    Comentario por Jimmy Jazz | 30 enero, 2008 | Responder

  6. Estamos más de acuerdo de lo que pudiera parecer a simple vista. Tu argumentación, así globalmente la hago mía.

    Yo abogo por la participación en las elecciones, aún siendo consciente que ninguna opción política pueda merecer una “adhesión inquebrantable”. El ritmo de avance puede ser que no nos satisfaga pero entre el avance y el retroceso, no tengo dudas. Pienso que tenemos que votar, no digo votar solo al PSOE, hacerlo por otras opciones que puedan jugar un papel en la toma de medidas. Los avances sociales que se han producido son mérito no solo del Gobierno sino de ese resto de opciones políticas que la han apoyado. Evidentemente, a cada uno de esos avances le podríamos encontrar fallas, pero ¿dónde estábamos?, ¿dónde estamos? y dónde podemos estar, que es la cuestión. Todo ello, entre otras cuestiones, me hace desear una alta participación porque estoy convencido que en la medida que esta sea mayor más representación tendrán las fuerzas llamadas de izquierda y porque, qué quieres que te diga, no quiero ver en futuro Gobierno a más Acebes, Zaplanas, Astarloas y toda esa panda.

    Saludos

    Comentario por Júcaro | 30 enero, 2008 | Responder

  7. […] Algunos de los que han hablado de, más o menos, este tema son Jordi, Jimmy Jazz y […]

    Pingback por Los valores distintos | El Daño de Lüzbel | 31 enero, 2008 | Responder

  8. Júcaro,
    mira la que hemos liado, cada vez más gente hablando del tema.

    Me gusta especialmente la entrada de Lüzbel, porque más o menos viene a decir lo que tenía pensado responder: entiendo tu postura, y me alegra de que sea recíproco, pero lo que a mí me lleva a situarme donde me sitúo es que, según mi opinión, entrar en ese juego hace que nos perdamos el partido de verdad. Está bien tener una visión de cómo son las cosas en general, pero podemos perder lo ganado restringiendo nuestras espectativas a apostar en esa pequeña pelea de dos partidos. Yo no quiero perder eso por involucrarme en un juego en el que hay poco, poquito, que rascar. Al menos en comparación con lo que se podría obtener si directamente optásemos por el otro camino, renunciando a gran parte del equipaje que llevamos a la hora de votar y reformulando cuáles son nuestros objetivos, nuestros intereses, nuestra capacidad, nuestros deseos…

    Pero bueno, en esto, como en todo, es cuestión de elegir y a la vez renunciar. No es fácil ni hay una fórmula que nos dé la solución. Al menos, aquí, como somos dos y se mantiene el equilibrio, cada uno tira en una dirección y podemos estar tranquilos que uno arreglará lo que el otro pueda romper.

    Saludos.

    Comentario por Jimmy Jazz | 31 enero, 2008 | Responder

  9. Alabado sea el regreso y joer, pobre Top Manta… ¿Qué falta hacía meterse con como se desliga la cultura en la calle y se piratea desde la explotación a inmigrantes tras facilitar un producto informalmente? Algo más en serio, ando muy de acuerdo con lo que tu expones y a falta de hacer mayor reivindicación o reflexión puedo dar un breve apunte en este contexto de lo que haré y/o dejaré de hacer.

    Servidor, por una serie de razones, no vota y aunque muy conectado a España he pasado la mayoría de mi vida votante en el extranjero, desde donde también he visto otro sabor y matices a la organización política y organización del voto que desafortunadamente no han hecho más que acumularse junto a mis impresiones iniciales. Las diferentes embajadas españolas, sin excepción, han buscado manipular el voto y añadirse el residente español en el extranjero frente a su mandato (irónicamente constitucional) de velar por el inmigrante y buscar su regreso… Como si hiciera falta ser español en España o si fuera cuestión que uno pudiera elegir. Y así tanto PP como PSOE se han agarrado a sus mandatos y han montado sus ferias acorde tanto en los referendums nacionales como en los autonómicos (aún debo un apunte de la campaña de la Sra. Aguirre para residentes en el extranjero). No, no es lo mismo un partido que otro en ciertas cosas, pero en muchas se parecen mucho más rápido de lo que se gusta admitir y esto desde mi perspectiva apunta a esa falla estructural en las mal llamadas políticas democráticas.

    Razón de más para no unirme al reciente movimiento, no ya de izquierdas, sino del PSOE, que con la excusa de apuntalar el apoyo progresista en el extranjero para evitar que el PP vuelva al poder organiza una nueva organización afiliada al partido en Washington DC. No, lo que hace falta no es que el PP no vuelva al poder, lo que hace falta es avanzar una serie de políticas progresistas desde la diversidad. Diversidad que sólo se vera representada si hay alternativas (plural intencionado) al PSOE desde la progresía. La política como fenómeno espectacular podrá atraer a cierta corte bajo la idea de compartir tiempo en reuniones PSOE con su embajador como superstar. Desafortunadamente tengo una idea diferente de lo que debería ser hacer política.

    Converso mucho con un buen amigo español de izquierdas en Texas, más afín con esa izquierda que no es del PSOE y con una pareja que si lo es pero desde un punto de vista crítico y ahora desilusionada con la medida de los 400 euros, Y cuenta como a pesar de llevar hace tiempo censado allí les admiten una negligencia administrativa para no darles el derecho al voto por correo a no ser que hagan una visita cruzando del estado texano para votar en el consulado de Houston. “Te pasas el día de excursión por aquí” le dijeron. Así el voto se convierte en un lujo, un capricho, un frivolidad. ¿Y desde la España geográfica? Se convierte en placebo, en ilusión de democracia. Peor aún, frecuentemente es placebo de fe. Es ilusión de comunión democrática y sin lugar a duda la trasformación política transita por otros lugares que necesariamente no tienen este voto en la trayectoria. No puede ser suficiente y como bien apuntas, el no ejercer el voto también es un derecho activo.

    Un gran saludo,
    Daniel

    Comentario por Daniel Lobo | 1 febrero, 2008 | Responder

  10. Te aseguro que estuve dándole vueltas para no poner lo del top manta, pero preferí cargarles el sambenito y dejar de dar vueltas a la cabeza porque no encontraba salida🙂

    Un placer conversar de nuevo por estas tierras. Un gran comentario, mi respuesta (que no es tal sino vi apropiación) en una entrada que espero arrancar aprovenchado el empujón de lo que escribes.

    Un gran saludo.

    Comentario por Jimmy Jazz | 1 febrero, 2008 | Responder

  11. […] comentarios Jimmy Jazz en Democracia de top mantaDaniel Lobo en Democracia de top mantaDoodee en Pan, circo… y aviones (a…Jimmy Jazz en Democracia de top mantaLos valores […]

    Pingback por Respuesta a un comentario: ¿Placebo o Soma? « Esperando al Viento | 2 febrero, 2008 | Responder

  12. […] una conversación que todo hijo de vecino con derecho a voto debería leer (uno, dos, tres, cuatro…) me he replanteado muchas cosas. Muchas cosas importantes. En estos […]

    Pingback por El Destino del Iscariote » Judas en campaña (I) - Motivaciones | 4 febrero, 2008 | Responder

  13. […] le han quitado parte de esa responsabilidad que es aportar un granito de arena para promover esa “pseudo-anti-campaña” del 8% que desnude esta democracia de top manta. No sé, tal vez pecamos de falta de ambición, con su aportación podríamos incluso dividir por […]

    Pingback por ¿^^? « Esperando al Viento | 11 febrero, 2008 | Responder


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: