Esperando al Viento

Carmencita “roja” y el lobby

Me encuentro en elpais.com con el siguiente artículo:

El cine español se rebela contra las descargas en Internet

La industria audiovisual pide leyes más eficaces para frenar la piratería en la red, que en 2007 representará 200 millones de copias ilegales de películas

Industria, cine, audiovisual, cultura, descarga, leyes… y la ministra Carmen Calvo por allí. Esto promete.

El artículo completo ya está enlazado, y se podrían discutir y matizar muchas de las afirmaciones que desde lo que es un verdadero grupo de presión se hacen. Afirmaciones demagógicas, sesgadas y “económicas con la verdad”. Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención no es que pretendan defender con uñas y dientes su negocio, con la suerte de que pueden disfrazar sus intereses económicos de forma que sean vistos como los salvadores de la cultura. Son industria, negocio, y lo que defienden son sus balances positivos a final de año.

Como digo, eso no es lo más sorprendente o alarmante. Lo que de verdad me ha llamado la atención y no acabo de comprender es cómo es posible que quienes se reúnen para salvar el cine (en este caso el cine, la cultura en general en otros) sean tan cortos de miras y tengan tan equivocado el rumbo. Tan equivocado lo tienen que tras su máscara se esconden los mayores enemigos de la cultura y del desarrollo tecnológico. Para demostrar esta afirmación de forma muy breve bastaría con leer lo que el periodista recoge como la opinión generalizada acerca de las redes P2P en dicha reunión:

Pero en este reunión nadie guardaba ni la más mínima duda y durante toda la mañana se reiteró que quien se descarga una película de una red P2P es un pirata y está cometiendo un delito.

El periodista lo aclara, y aquí no creo que haga ya falta porque rebatir el mismo insulto mil veces es estúpido, aclarando de nuevo que existe eso que llaman el derecho de copia privada y que, sin ánimo de lucro, en ningún caso puede considerarse un delito.

Pero en esta crónica se recogen más argumentos “curiosos”. Así, por ejemplo, nos encontramos a Ángeles González-Sinde, presidenta de la Asociación Española de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, legitimando y dando una mano de barniz demagógico a su intervención con eso de “La cultura debe ser protegida y debe ser valorada”, para posteriormente afirmar que “La industria del cine ha vivido muchos cambios: la llegada del sonido, el color, la aparición del vídeo y el DVD. Siempre ha superado los problemas, hasta ahora”. La primera desfachatez es ponernos a todos tras su discurso (sí, la cultura debe ser valorada y protegida) para, a continuación, lanzar el mensaje único y que verdaderamente quiere enviar: la industria. Por si alguien aún es capaz de argumentar a favor de esa tramposa identificación que hace entre cultura e industria, ella deja muy claro que ellos tampoco se la creen sino que necesitan venderla. El sonido, el color, el VHS, el DVD… todo son problemas que han logrado superar. Es evidente que estos avances en ningún caso pueden ser considerados problemas o críticos para la cultura. La mejora de los soportes, la democratización de estos a través de su abaratamiento y mayor accesibilidad, la mejora en la calidad de las obras, etc. son, al contrario, avances que la cultura necesita para que sea accedida y disfrutada por una audiencia cada vez mayor. ¿A quién pretende defender entonces? Lo que está claro es a quien no engaña.

Otro de los intervinientes fue el director general de Federación de Cines de España (FECE), Rafael Alvero, que se desmarcó afirmando que “el público no da valor a las obras porque son gratis, y contra el gratis no hay nada que hacer”. De nuevo se pretende llevar esto al campo de lal confusión entre precio y valor, y considera que los usuarios y espectadores son tan sumamente estúpidos que no saben valorar lo que no tiene precio. Lo primero, no es verdad que no sea gratis, tanto por los recursos que se deben emplear y pagar como por el precio no tangible de conformarse con una obra en un formato de calidad muy mejorable. La gente elige con qué se queda en ese compromiso y decide que gastarse 6 o 7 euros en una entrada de cine (al que no se suele ir solo) es más determinante en la decisión que el sonido envolvente y la pantalla gigante. El señor Alvero debería plantearse si quizás su modelo de negocio no tendrá que adaptarse a los tiempos, o si no estará viendo cómo el público ahora sí puede escapar a la limitada y monocolor oferta, o simplemente acceder a las películas, que tradicionalmente y unilateralmente la industria ha impuesto en las salas. Tres cuartas partes de lo mismo pasa con los videoclubs, formato que limita mucho el acceso a la obra y a un precio para muchos poco razonable (posiblemente gracias a estas condiciones hayan conseguido librarse del ataque frontal de esta gente que ahora se reúne y muestra una gran preocupación por ellos).

Pero si hay que destacar alguna personalidad presente en esta reunión ésa es la de Carmen Calvo, Ministra de Cultura. Además de una efusiva defensa del canon digital, impuesto a todos que va a parar a bolsillos privados, hizo una serie de afirmaciones que deberían descalificarla directamente y sacarla por la puerta de atrás del cargo que ocupa. Primero, si la señora González-Sinde ya calificó de “problema” todo avance tecnológico que pudiese obligar a cambiar de pose a la industria, la ministra encargada de promover y defender la cultura demuestra tener un concepto del avance tecnológico bastante curioso. Habló de hacer casi imposible (como atravesar Madrid en un día de lluvia) el descargar “una copia ilegal” de internet. Dejando de lado el concepto de “ilegal” de esta señora (ya hemos visto que el error es generalizado), su solución pasa por poner trabas y cortapisas en los nuevos medios y soportes. Las discográficas ya se plantearon la vuelta al vinilo, preocupados sin duda en ofrecer el mejor suporte a su audiencia, y ahora la ministra que debe fomentar la entrada (de una vez por todas) en la sociedad de la información plantea soluciones por la vía de la restricción. Y segundo, pero tal vez lo más escandaloso fue esto:

la Ministra aseguró que apoyaba plenamente el polémico artículo 17 bis, que se ha retirado finalmente de la Ley de Impulso de la Sociedad de la Información

Así pues, la Ministra sigue apoyando eso de que las entidades de gestión de derechos (entidades privadas), sin necesidad de pasar por la ventanilla del juzgado, puedan vigilar y bloquear los contenidos de internet. La ministra se empeña en que la libertad de expresión y opinión, por ejemplo, quede a merced la arbitrariedad de lo privado.
En resumen, una reunión de empresarios y mercaderes de la cultura aterrados no por el destino de ésta sino por el de su monopolio. Los intentos por maquillar sus verdaderos intereses, las trampas dialécticas, la confusión premeditada entre precio y valor, etc. no son más que , como tantas veces hemos dicho, intentos desesperados por sobrevivir manteniendo el chiringuito que tantos beneficios les ha reportado. Y lo peor de todo, la Ministra de Cultura, funcionaria pública del más alto nivel, trabajando y tratando de legislar para este verdadero lobby. Esta mujer debería estar fuera del gobierno ya, igual que aquellos que pudiesen tener la brillante idea de mantenerla a ella o a cualquiera que siga transcribiendo los dictados de la SGAE. No olvidemos, por cierto, que este gobierno y el partido que lo ocupa son los que más insistentemente se cuelgan medallas por apoyar las nuevas tecnologías, las nuevas forma, etc. Despreciemos y castiguemos la mentira, y más aún cuando ésta es alevosa.

El cambio no es una crisis nada más que para ellos. La cultura encuentra vías por la que escapar del elitismo impuesto, el que define rígidamente la oferta, el de los precios desorbitados que limitan el acceso a los que consumen y el que cierra las puertas a los que crean pero no cumplen con los estándares del mercado. Los nuevos canales suponen nuevas audiencias, consumos diferentes guiados mucho más por la libertad de elección. Y la gente seguirá apreciando el buen cine, la buena música, la pintura o el teatro, que no se preocupen porque lo que la gente ha dejado de valorar y ha empezado a despreciar es la doctrina por la cuál hay que pasar por SU caja, con SUS formas y SUS restricciones.


En todo el artículo sólo se recoge una opinión diferente y más atinada (en el sentido de que propone un cambio, mayor o menor, más o menos interesante, en la industria y no en el resto del mundo):

“Vivimos en un impás marcado por la distribución instantánea. No podemos hacer que no nos enteramos. 200 millones de descargas significa que la gente quiere ese modelo, donde hay un infinidad de películas para elegir y las quieren ver en su casa“, reflexionó Eudald Doménech, consejero delegado de Techfoundries

27 abril, 2007 - Posted by | Uncategorized |

8 comentarios »

  1. […] leyendo en Esperando al Viento Jimmy Jazz, 15:26 – Archivado en Miscelánea. […]

    Pingback por PLANET www.Red Progresista.com » Blog Archive » Carmencita “roja” y el lobby | 27 abril, 2007 | Responder

  2. Gran post, un gusto ver el desarrollo aunque el contenido me sigue haciendo subir por las paredes. Hoy me ha recordado el ordenador que sólo puedo cambiar la zona de lectura de DVDs 5 veces. Me ha entrado una mala sangre… ¿Porque implementamos tecnologías restrictivas? ¿Que cultura se preserva y potencia con esto? Es impresionante la fiesta que la desvergüenza, la apatía y la ignorancia quieren preparar para nosotros y va a costar que sacudamos cosas como esta para que no funcione. En fin…

    Comentario por Daniel | 27 abril, 2007 | Responder

  3. Jajaja cuanta tonteria.

    Descargarse pelis gratis de internet, por el p2p, no es copia privada. Ésto es hacer una copia de una peli que has comprado o ha comprado alguien, o grabar una peli de la tele, por ejemplo. Descargarse pelis de internet, medio publico y en el que todo el mundo accede a los ficheros del p2p, no es algo para ti y tus amigotes (no es privado), es un robo a los que tienen la facultad de distribuir las pelis en internet que son los productores y creadores de la peli.

    No sois rojos, pq la industria del cine y de lo audiovisual está llena de millones de obreros con mucho talento. Sois unos fascistas que quereis acabar con todos esos puestos de trabajo y con la cultura y con el talento.

    El cine está acabado y tb estais acabados vosotros con lo de la copia privada, lo legal,lo justo, lo bueno, y lo guay que es ROBAR LAS PELIS.
    Dais risa por vuestros argumentos ridículos. Mejor dais pena pq demostrais no tener respeto al trabajo extraordinario que hay detras del cine.

    La industria del cine es la que ha puesto a disposición de todos esas pelis, que aunque sean muchísimas de ellas muy comerciales también son muchas un esfuerzo por transmitir la cultura y la educación. Cosa que vosotros no teneis.

    Argumentos sobre la falsa copia privada:http://www.egeda.es/EGE_MostrarNoticia.asp?NmNoticia=258

    Y lo mejor de todo es que van los “pobres” como vosotros junto a las grandes multinacionales informáticas que fabrican los dvds, ordenadores, y un largo etcétera de aparatitos. Jajaja, los obreros con el capitalismo más salvaje. Pero en realidad, es el fascismo que no respeta nada.

    Ponte a ver la tele y graba las pelis que echan en todas las cadenas, y luego les quitas los anuncios; hay tienes la cultura gratis que te da el mundo del cine. O si no te lees un libro a la biblioteca, o pides un prestamo de una peli totalmente gratis, o te la alquilas casi por 2 euros de nada, o te vas al cine entre semana que vale 3´50 euros.

    Y no digas imbecilidades.

    Comentario por antonio | 27 abril, 2007 | Responder

  4. Muchas gracias Daniel. Es muy representativo lo de las zonas de lectura de los DVDs, al igual que los diferentes formatos que cada compañía intenta imponer sobre ese mismo soporte físico. Y digo que es representativo porque ellos juegan con esos soportes para hacerse con el mercado en una lucha comercial, y los contenidos son los que hacen de víctimas de esa guerra (creo que esto es evidente). Luego, cuando la gente consigue sacarle provecho a esos soportes de manera diferente y las consecuencias son la más rápida y distribuida difusión de los contenidos hay que aguantar escuchar, de esas mismas compañías y grupos que defienden sus intereses, que éste es el verdadero ataque.

    De todas formas yo soy optimista en este tema. Cuando la barrera era tan simple como la diferencia entre un vídeo VHS y otro Beta tampoco había mucho de donde rascar. Pero ahora, que recurren a las nuevas tecnologías para seguir con esa filosofía se encuentran con que esa misma tecnología va a hacer que no puedan controlar y mangonear por mucho más tiempo. Aquí el software libre y su desarrollo distribuido en manos de usuarios y no de compañías tiene que jugar un papel primordial (P2P real sin servidores, formatos de compresión y reproductores libres, etc). Esto es imposible de controlar, y sólo les queda ir a la desesperada con barbaridades como el control y bloqueo de contenidos o el ataque directo a la tecnología (lo que les perjudica más porque queda muy claro de qué va cada uno), aunque como digo, esto es incontrolable.

    Un saludo.

    Comentario por Jimmy Jazz | 28 abril, 2007 | Responder

  5. Todos los sectores de la economía en los que la formación del beneficio descansa fundamentalmente en la renovación tecnológica tienen el mismo problema: cómo superar la contradicción entre su necesidad de acortar el tiempo entre la aparición y la obsolescencia de una tecnología en el mercado de consumo para ser más competitivos y vender más, y la dificultad que ello conlleva a efectos de disfrutar de tiempo suficiente para obtener la amortización de la inversión realizada en dicha tecnología y, con ello, entrar en la fase de beneficios.

    En los sectores relacionados con la distribución de productos culturales (que es como se lo plantean, algo muy alejado de la noción de cultura en sí misma), la participación del componente tecnológico es primordial, pero muy problemático desde que se pasaron al campo digital, tan expuesto, como bien dice Jimmy, a la intervención masiva y decisiva de gente que no actúa con criterios de beneficio. No es extraño que lleguen a plantearse algo tan grotesco (yo no había oído hablar de ello) como la vuelta al vinilo.

    Felicidades por la nota y un saludo.

    Comentario por AF | 3 mayo, 2007 | Responder

  6. Gracias por el comentario Antonio. El tema del vinilo recuerdo haberlo visto hace tiempo en la bitácora de Júcaro (aquí), aunque si no recuerdo mal no es sólo ahí donde leí las reflexiones que lo relacionaban como una forma de volver a formatos que dificultasen las copias y la difusión “no trazable”.

    Ya que he recordado ese post de Júcaro, en él aparece una referencia (ésta) que a mi entender refleja bastante bien cómo se construye la trampa. Ahí se habla del interés de algunas discográficas en esa supuesta vuelta al vinilo, y no por motivos casi emocionales como la añoranza del sonido tan característico o el formato en sí (algo aplicable a melómanos y DJs por ejemplo), sino porque “el antiguo LP tiene un sonido más fiel” y porque “el vinilo ha demostrado tener una calidad de sonido más durable en el tiempo”. Esto, conociendo un poco de cómo funcionan las tecnologías digitales y las analógicas, es de chiste, algo cuya falsedad es fácil demostrar, y las explicaciones pseudo-técnicas que se dan son absurdas. Supongo que a esto se debe que se interpretasen de esa otra forma las intenciones de las discográficas que pudieron lanzar esos mensajes sobre la supuesta superioridad del vinilo. Evidentemente esto es grotesco y un caso extremo sin futuro alguno (para empezar por su inutilidad cuando la digitalización y los nuevos soportes y medios de grabación ya están al alcance de todos), pero parece representativo: los avances tecnológicos no son tales sino problemas cuando son contrarios al paradigma del máximo beneficio.

    Un saludo.

    Comentario por Jimmy Jazz | 3 mayo, 2007 | Responder

  7. Acabo de ver que había comentarios bloqueados por el filtro anti-spam. El comentario anterior es en respuesta al de AF, no al del antonio anterior que era uno de los bloqueados (perdón).

    Comentario por Jimmy Jazz | 3 mayo, 2007 | Responder

  8. […] La “Ley de partidos” es democracia en La “Ley de partidos” es democraciaJimmy Jazz en Carmencita “roja” y el lobbyJimmy Jazz en Carmencita “roja” y el lobbyAF en Carmencita “roja” y el […]

    Pingback por Estragos de una sobredosis de jarabe de palo « Esperando al Viento | 7 mayo, 2007 | Responder


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