Universidad okupada, universidad popular
Desde hace tiempo la vida social, en todos sus estratos, está fuertemente influída por las cúpulas políticas y económicas (éstas muchas veces a través de las primeras). El suelo, el espacio en el que nos movemos, las relaciones con nuestra ciudad, nuestro pueblo y nuestro barrio están sometidas a los designios de los que gozan del poder político y económico como si de un juguete se tratara. Las consecuencias son evidentes: muerte del movimiento vecinal, restricciones horribles en el acceso y disfrute de los espacios, relaciones sometidas a las leyes del mercado, etc. Todo esto cristaliza a nuestro alrededor dibujando un panorama atroz: parques vallados, cerrados y sometidos a vigilancia, pisos que cuestan una vida, Madrid vuelto del revés, Huelva asfixiada, decenas de miles de árboles talados, ciudades inhabitables…
Me va a poner una guerra, por favor
(23:45 minutos imprescindibles. Encontrado en otromadrid.org)
Colombia se desangra, Repsol se enriquece
(Artículo de Rebelión)
A pesar de que Repsol extrae una importante cantidad de petróleo de Colombia, y en su informe de actividades se precia de sus prometedoras áreas de exploración y explotación petrolífera, la multinacional española no tiene oficinas comerciales, ni sede oficial en este país; ni su logotipo ni su nombre aparecen en los pozos, estaciones de bombeo o camiones que transportan el petróleo.
¿Qué lleva a la mayor petrolera de América Latina a trabajar en estas condiciones de clandestinidad en Colombia?


















